
El 12 de Octubre de 1997 fue recibido con mucho optimismo por los peruanos. Convencidos estos de su bienaventuranza, reservaron aquella noche para el jolgorio y la algarabía que serviría de regocijo ante los vientos de victoria que soplarían desde el sur, desde Santiago de Chile, donde la selección peruana de fútbol completaría un último escaño para su clasificación para el mundial de Francia. En esa misma noche, un pequeño individuo de no más de ocho años y con ilusiones más grandes que sus fantasías, no despegaba la mirada de un televisor JVC en un hogar de clase media de Jesús María. Desafortunadamente, esa inocente mirada no se desvío de la pantalla durante los 90 dolorosos minutos donde cuatro goles chilenos eliminaron millones de esperanzas. Ocho años y presenciar tremenda derrota significó no solo dolor, sino también lealtad a una identidad nutrida principalmente de un factor: “Yo no soy del equipo de ellos, yo tengo mi propio equipo. Mi equipo perdió. No me gusta el equipo que nos ganó”.
Ya han pasado más de diez años y todo cambió. ¿Qué es de mi equipo?.
Ya han pasado más de diez años y todo cambió. ¿Qué es de mi equipo?.




Hey you! Don't watch that! WATCH THIS!
ResponderEliminarAndresits, por qué no me comentaste que habías actualizado este espacio tan curioso? Sabes que dejé estos lares el último mes. Así como también has de saber, me imagino, que mientras aquel decepcionado chato se lamentaba, extrañado por la derrota, no muy lejos, en lamisma ciudad, otro chato de gran volumen no estaba enterado en lo absoluto de aquello, y vagaba por los pasadizos de sus estancias, perdido en estupideces.
Tu equipo?
Las Matadorcitas,tu equipo.
mando de cambios, camarada